(A Adina le gusta escribir. Yo la animo. Amaso sus palabras y les damos forma. Y entre las dos le guiñamos un ojo al tiempo para que sea indulgente con nuestro capricho)

Su madre siempre le decía que no actuara por impulso y que se parara a pensar antes de hacer algo. Ignorarla le pasó factura. Había vuelto a actuar sin reflexionar, gozando del momento, aunque las consecuencias no recompensarían la diversión. Debería haber hecho caso porque el tiempo ahora no repararía el daño causado. Esta vez la última imagen que vio fue la moto cayendo sobre ella y media hora después un suspiró que quedó en la ambulancia.

Adina Onofrei